Los Fitoquímicos

¡Los fitoquímicos son un cóctel anticancerígeno en nuestro plato!

Fitoquímicos

Composición molecular de los alimentos

Los alimentos poseen dos grupos de nutrientes, los macronutrientes (lípidos, proteínas y glúcidos) y los micronutrientes (fitoquímicos, antioxidantes, vitaminas, minerales, fibras).

Las vitaminas desempeñan un papel muy poco importante en la prevención del cáncer, mucho menor que el de los compuestos fitoquímicos.

La evidencia científica sugiere que los fitoquímicos, también llamadas sustancias bioactivas, son alimentos funcionales, ya que no son considerados esenciales, pero ejercen la función de proteger nuestro organismo y, especialmente, mejoran las condiciones del sistema inmunitario y endocrino, para prevenir y curar muchas enfermedades, sobre todo el cáncer.

Existen múltiples trabajos de investigación en que se demuestra que, en los vegetales, hay estas sustancias que bloquean el crecimiento tumoral. Son antiinflamatorias y antioxidantes, y generan la apoptosis (muerte celular de las células cancerosas) y la antiangiogénesis (inhiben la creación de vasos sanguíneos que alimentan el tumor). Además, nos aportan, como prevención diaria, pequeñas dosis de moléculas anticancerosas. También inhiben las enzimas que activan el cáncer e inducen las enzimas detoxificadoras.

Los tumores cancerosos pueden quedar frenados y convertirse en microtumores que no afectan al individuo, o bien enquistarse, o bien eliminarse por completo. A veces, al hacer una autopsia a personas que se han muerto por una causa ajena al cáncer, se detectan microtumores que nunca se desarrollaron. La respuesta está, junto a otros factores, en la alimentación con sus fitoquímicos.

El Dr. Richard Béliveau y el Dr. Denis Gingras, en el libro “Los alimentos contra el cáncer”, nos llevan a la comprensión científica de cómo estos componentes, no nutricionales o esenciales, actúan en nuestro organismo. Cientos de ellos se están encontrando, aunque apenas estamos en los inicios. Todavía quedan muchos fitoquímicos por descubrir, estamos empezando.

Los fitoquímicos se encuentran en hierbas, hortalizas, frutas, frutos secos, granos como cereales, legumbres, semillas, aceites, hongos y especias.

Compuestos fitoquímicos

La Medicina Oficial ha tenido que averiguar que existen unas sustancias muy poderosas para darse cuenta de la importancia de la alimentación.

Estos compuestos son los responsables del color, el olor y el sabor de algunos vegetales.

El gusto amargo y la astringencia de los fitoquímicos de los vegetales hacen que a muchas personas no les gusten las verduras y algunas frutas.

Los Compuestos Fitoquímicos son las moléculas que permiten a las plantas defenderse de las infecciones, de los microorganismos, de los insectos y depredadores que las atacan constantemente. Por tanto, son antibacterianos, antifúngicos e insecticidas. Este sistema de defensa representa, no tan sólo favorecer la salud de las plantas, sino que, cuando los alimentos que ingerimos contienen estas sustancias, colaboran en nuestro sistema de defensa contra el desarrollo del cáncer. Podemos afirmar que es una de las mayores armas que tenemos para prevenir y curar esta enfermedad.

Se está estableciendo una clasificación según sus funciones.

Entre los principales fitoquímicos se encuentran:

1. Glucosinolatos (verduras crucíferas), que ayudan al hígado en su función desintoxicadora y regulan la cantidad de linfocitos, que son un tipo de leucocitos o glóbulos blancos del sistema inmune.

2. Compuestos azufrados (ajo, cebolla, cebolleta, puerro,…).

3. Fenoles (nueces, frutos del bosque, legumbres,…).

4. Lignanos (semilla de lino, chía, sésamo, cereales integrales, cúrcuma,…).

¿Conocíais la importancia de los fitoquímicos para la salud?

 

Foto https://www.flickr.com/photos/skrb/4687847855/

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ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA Y CÁNCER -3ª PARTE-

Publicación 4 marzo

¿Conocéis alimentos que sean medicamentos? En este fragmento encontraréis gran variedad de ellos.

ALIMENTOS FERMENTADOS

Las verduras fermentadas o pickles nos ayudan a hacer la digestión porque nos aportan enzimas y ácido láctico. El hígado funciona mejor y nos proporcionan concentración mental y fortalecimiento de la visión. El hígado es el órgano que da fuerza a los ojos.

Suministran proteína y otros nutrientes de una forma más digerible, debido a una predigestión por bacterias u otros microorganismos. La fermentación cambia completamente las características de los alimentos. Los almidones se convierten en azúcares y alcohol, y permiten que se pueda tolerar la combinación de almidones y proteínas. Se procesan mejor tomadas con moderación. Promueven una flora intestinal saludable. En exceso alimentan al hongo Cándida albicans, que aumenta de forma exagerada.

El mejor pickle, sin duda, es la ciruela umeboshi, que es altamente alcalinizante, antianémica y calcificante. También da fuerza al estómago.

Otros alimentos fermentados son el tempeh, el miso y las salsas de soja, como la shoyu y la tamari (antiangiogénesis).

GRASAS

LAS SEMILLAS

Son la mejor fuente de grasas de buena calidad (ácidos grasos omega-3 y omega-6) y de vitamina E.

La proporción ideal entre omega-3 y omega-6 según el Instituto de Medicina de EEUU es:

Omega-3 : Omega-6 = 1:4

Las semillas pueden y deben tomarse durante todas las estaciones del año. Son la mejor fuente de vitamina E, conteniendo además, gran cantidad de proteínas y grasas de buena calidad y fácil asimilación. A nivel energético, todas las semillas contienen toda “su memoria universal”, son energía vital que permanece años y años en potencia, están vivas. Tonifican el cuerpo físico, refuerzan el sistema nervioso e inmunitario, incrementan la vitalidad y, también tienen un importante efecto de rejuvenecimiento.

Contrariamente a lo que se piensa, las semillas no engordan, si no las incluimos, claro está, en nuestra dieta diaria acompañando a los lácteos (grasas saturadas, de naturaleza energética pegajosa y acumulativa). Las semillas son recomendables para todas las edades, desde el destete hasta la vejez. Todos necesitamos un buen aporte de grasas de la máxima calidad, y éste no tiene que venir forzosamente del consumo de aceites. La mejor forma, o la más natural, es poner más énfasis en el consumo diario de semillas.

Cuando comemos semillas, es importante que sean biológicas (sin químicos), y deben ser almacenadas en lugares oscuros y fríos, ya que la luz y el calor provocan su oxidación. Si las ingerimos oxidadas, nos provocan envejecimiento prematuro, lo contrario del efecto que buscamos en ellas. Se puede notar a veces que se han oxidado por su olor y sabor rancios.

Las semillas contienen inhibidores de la Tripsina, que son difíciles de digerir, consumiendo para ello muchas enzimas. Si las tostamos conseguiremos que estas sustancias se descompongan y se vuelvan fáciles de digerir.

Las semillas más conocidas que se encuentran en el mercado son las de sésamo o ajónjoli, las de girasol y las de calabaza. También existen en el mercado mantequilla o crema de semillas como el tahin (mantequilla de sésamo), mantequilla de girasol,… Se recomienda utilizar estos alimentos naturales diluidos con agua caliente para hacer aliños. También para complementar patés, cremas dulces y postres.

Si no tomamos estas mantequillas diluidas en agua caliente, comprobaremos que son para nosotros una energía demasiado densa, espesa, que nos produciría los mismos efectos pegajosos y acumulativos de mucosidades, muy parecidos a los obtenidos con el consumo de lácteos.

ÁCIDOS GRASOS POLIINSATURADOS

DHA y EPA (ácido linolénico): Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de cadena larga se encuentran en las semillas, en los aceites de pescado y en algunos frutos secos. Dan flexibilidad a las membranas biológicas, son antiinflamatorios, regulan el flujo sanguíneo, el transporte de iones,… y son útiles en la prevención y tratamiento del cáncer de hígado (según la Universidad de Pittsburg -EEUU-) y en el tratamiento del cáncer de páncreas (según la Universidad de Manchester), junto con otros muchos estudios que avalan su eficacia en el cáncer de pulmón, páncreas y próstata. Reducen la betacatenina, proteína ligada a muchos tumores; evita la proliferación de las células cancerosas e inducen la apoptosis.

Semilla de Lino o linaza. Esta semilla es útil siempre, pero se ha experimentado en enfermedades como el cáncer de mama, colon, pulmón y próstata, y en el lupus, artritis reumatoide y bronquitis, con buenos resultados. Las semillas de lino son el alimento ideal contra el cáncer de mama. Es la fuente más alta de omega-3, más que el pescado. Es recomendable tomar dos cucharadas (50gr.) al día. Modo de empleo: En un vaso de agua verter una cucharada rasa y esperar 20 minutos. Veremos cómo se forma una gelatina, debido a la capacidad de absorción de líquido de su fibra soluble. La podemos ingerir de esta forma o bien mezclada con cualquier alimento, porque no tiene sabor. Es mejor consumirla molida. Justo antes de comerlas, triturarlas con el agua de remojo para aprovechar mejor sus mucílagos (fibra soluble). Posee propiedades antiinflamatorias y desintoxicantes (expulsa tóxicos de nuestro organismo).

Semilla de Chía. La Chía, junto con el lino, son las semillas con más concentración de omega-3. Es originaria de México y fue cultivada por los aztecas para obtener energía y alta resistencia. Durante siglos esta diminuta semilla fue usada como alimento principal por los mayas y aztecas, que durante sus conquistas subsistían sólo con ella.

Contiene:

-7 veces más omega-3 que el salmón del atlántico

-8 veces más fósforo que la leche

-5 veces más calcio asimilable que la leche

-4 veces más magnesio que el brócoli

-2 veces más potasio que los plátanos

-2 veces más hierro que las espinacas

-3 veces más selenio que el lino
Nutrientes:

Tiene altísimos valores nutricionales y propiedades

Grasas: El 82% de los lípidos son ácidos grasos esenciales, omega-3 y omega-6. El contenido de omega-3 es el más elevado de los que se conocen (63%) y es fundamental para la prevención y tratamiento de numerosas patologías como las cardiovasculares, la neurodegenerativas, los procesos inflamatorios y el cáncer. Los ácidos grasos omega-3 estimulan y aumentan la fluidez de la comunicación de las neuronas. La semilla de Chía aumenta la capacidad de concentración y da equilibrio emocional. También regula la presión arterial y nos previene de enfermedades coronarias y vasculares.

Vitaminas: La Chía es una buena fuente de vitamina B.

Proteínas: Es una fuente rica en proteínas de rápida absorción que favorece el desarrollo muscular de los niños y adolescentes, así como la regeneración de los tejidos. Contiene un 22% de proteínas, todos los aminoácidos esenciales y con un gran aporte de lisina, aminoácido limitado en los cereales. No contiene gluten, por tanto puede ser consumido por celíacos.

Antioxidantes: Principalmente bioflavonoides, destacando el ácido clorogénico, el ácido cafeico, la mircetina, la quercetina y el kaempferol.

Los flavonoides son antiinflamatorios, antimutagénicos, antivíricos, de agregado antiplaquetario, y anticancerígenos (especialmente recomendable en el cáncer de pulmón y de estómago). También son importantes en la cardiopatía isquémica.

Minerales: La Chía destaca en minerales. Contiene:

Calcio: 714 mg por cada 100gr de semilla entera (la leche tiene 125 mg)

Magnesio: 390 mg por cada 100gr de semilla entera

Potasio: 700 mg por cada 100gr de semilla entera

Fósforo: 1057mg por cada 100gr de semilla entera

Estos últimos tres minerales son sinérgicos al calcio

Oligoelementos: Es una gran fuente de hierro 16,4mg/100gr mucho más que el hígado de vaca o las espinacas. También contiene gran cantidad de zinc y magnesio y escasa cifra de sodio.

Fibra: Contiene el 27% de fibra, que es reductora de colesterol y que retarda el índice de glucosa en sangre. La capa exterior de la chía es rica en fibra soluble muciloide, que al mezclarla con agua forma un gel que produce una digestión lenta y uniforme de carbohidratos sin producir picos de insulina. Cuando se come con cereales integrales se multiplica este efecto. Se recomienda, por ello, en la diabetes.

-Otras propiedades: Hay estudios del 2004, del Dr. Vladimir Vuksan del Hospital St. Michael’s de Toronto, que demuestran que en pacientes con diabetes tipo II, ayuda a reducir la coagulación de la sangre y las inflamaciones. También, con la ingesta de semillas de chía, la presión sanguínea disminuyó más que con la medicación específica. Vuksan, además, describió los mecanismos por los que la chía mejoraba la función endotelial, la fibromialgia y el nivel de hierro.

Se recomienda una cucharada de postre diaria.

Las algas. Las algas son también una fuente de omega-3. Concretamente las microalgas, espirulina y chlorella.

GLA (ácido linoléico u omega-6)

Semillas de sésamo La mejor de las semillas es el sésamo, que contiene aminoácidos y triptófano. El triptófano es un precursor de la melatonina (regula los trastornos del sueño) y de la serotonina (nos proporciona bienestar y equilibrio). Por tanto, es un excelente regulador del sistema nervioso y, también, contiene más calcio que la leche, en concreto, cinco veces más.

Otras semillas muy aconsejables son las de calabaza (antiparasitaria) y las de girasol.

Han sido un alimento importante desde la Prehistoria, especialmente en los países mediterráneos y del este. El sésamo es una de las plantas cultivadas más antiguas y la importancia de su cultivo radica en sus semillas, que resultan increíblemente nutritivas.

Hay distintas teorías sobre el orgien de su cultivo, pero se sabe que se ha extendido por todo el planeta. Hipócrates ya la recomendaba como preventivo y también en muchas dolencias.

Existen numerosas variedades de semillas de sésamo, las más utilizadas y conocidas son las de color pardo. No obstante, también se pueden encontrar semillas de sésamo de color negro con un sabor ligeramente distinto por contener otros minerales.

Las semillas de sésamo contienen cerca de un 20% de proteína, bastante más que algunos frutos secos. Cerca del 50% de su contenido es aceite rico en vitamina E, por lo que el aceite de sésamo es uno de los más resistentes a la oxidación. Estas semillas, además, son ricas en fósforo, niacina, tiamina y contienen la misma cantidad de hierro que el hígado.

Lípidos: Es una semilla oleaginosa, con un 52% de lípidos, de los que el 80% son ácidos grasos insaturados. Entre estas grasas destacan los omega-6 y algo de omega-3, y la lecitina con abundante fósforo.

Proteínas: Contiene un 20% de proteínas formadas por 15 aminoácidos con una gran cantidad de metionina (aminoácido esencial). Sus proteínas se complementan con la combinación de cereales o legumbres (arroz con gomasio o hummus,…)

Vitaminas: Poseen vitamina B1 o tiamina y B2 o riboflavina en cantidades superiores a cualquier otra semilla. También contienen B3, B5, B6, K, ácido fólico, biotina, inositol y colina. Además, vitamina E o tocoferol, que es antioxidante.

Minerales: El sésamo destaca por su gran cantidad de calcio biodisponible, 670mg en 100gr de semilla entera; la leche solo 125mg. Además, posee los minerales para asimilar el calcio como son: el magnesio, fósforo, silicio, zinc, cobre y boro. También cantidades importantes de potasio, hierro (10,4 mg contra 7,9 mg del hígado), selenio, yodo y cromo.

Antioxidantes: Contiene compuestos fenólicos llamados lignanos como: sesamín, sesamolín, sesamol, sesaminol, sesamoinol y pinoresinol.

Los lignanos dan estabilidad a los ácidos grasos presentes en la semilla de sésamo. Debido a esto, el aceite de sésamo, siendo poliinsaturado, se usa mucho en la cocina oriental.

Fibra: Contiene fibra insoluble y mucílagos que aportan una suave acción laxante y una protección de la flora intestinal.

Propiedades terapéuticas: El sésamo es una semilla energética, alcalinizante de la sangre y remineralizante, pero además destaca por:

-Fortalecer el sistema nervioso

-Mejora el metabolismo

-Su capacidad de disminuir el colesterol en sangre, previene la arteriosclerosis, la hipertensión arterial, el infarto, las hemorroides, las irregularidades menstruales (amenorrea, dismenorrea).

-Retardar el envejecimiento celular y favorecer la longevidad por su contenido en vitamina E de acción antioxidiante.

-Reducir la proliferación de hongos y bacterias.

-Inhibir el desarrollo de células cancerígenas.

-Su acción antiparasitaria.

-Fortalecer la musculatura y así potenciar las actividades físicas, también en el embarazo, en la lactancia y en la convalescencia.

-Mejorar los problemas respiratorios.

-Fortalecer los huesos (osteoporosis, caries, encías) y el cabello.

Cómo se utiliza: La mejor manera de ingerir el sésamo es mediante la elaboración del gomasio (sal de sésamo) que se usa para sazonar los cereales, verduras, legumbres,…

Se recomienda tomar una cucharada diaria de gomasio.

También podemos usar Tahín o manteca de sésamo, pero antes de consumirlo, es preferible disolverlo y hervirlo unos minutos en un poco de agua para eliminar su efecto pegajoso.

Por último hay que destacar, para aliñar, el aceite de sésamo de primera prensión en frío, que es muy estable debido a sus antioxidantes. Externamente se usa este aceite para masajes, como antiarrugas, protector solar y para las estrías post parto.
Tostado de las semillas de sésamo para la elaboración del gomasio

Esparcir las semillas de sésamo que se deseen tostar en un recipiente. Mirar detenidamente, retirando las impurezas, arenilla o piedrecitas.

Colocarlas en un colador fino, pasarlas por agua fría, y poner debajo un plato blanco para ver si están limpias, y escurrir bien.

Calentar ligeramente una sartén o cazuela, sin aceite, y añadir las semillas mojadas. Removerlas constantemente con una cuchara de madera.

Si las semillas empiezan a saltar, reducir la llama.

Cuando las semillas estén sueltas, secas y crujientes, con un ligero aroma tostado y un volumen más abultado que cuando están crudas, estarán tostadas. Su color prácticamente no habrá cambiado, será marrón claro. Si están más oscuras, significa que se han quemado y deberán tirarse. Este procedimiento solo dura unos minutos.

Añadir sal (3 cucharadas de postre por paquete de 250 gr.), y remover unos instantes para que la sal también se tueste ligeramente. La sal, al tostarse, no cambia su color. La cantidad de sal es variable dependiendo de lo que se quiera conseguir. En las enfermedades yin como el cáncer, la cantidad de sal es superior, siendo la proporción sésamo – sal = 7 – 1

Dejar las semillas ligeramente tostadas en una bandeja o plato para que se enfríen completamente. A continuación, triturarlas, teniendo en cuenta que la mitad de ellas tienen que quedar enteras. Después guardarlas en un recipiente hermético de cristal y conservarlas solo 10 días en la nevera.
Semillas de girasol y su tostado.- (hay 140 mg de calcio en 100 gr de semilla cruda)

Provienen de la familia de las margaritas, originarias de América del Norte. Hasta la década de 1960, esta valiosa semilla no se utilizó para el consumo humano. El valor nutritivo de las semillas de girasol es remarcable, contiene más proteína que la carne y la mayor parte de aceites y grasas son de naturaleza poliinsaturadas. Es una buena fuente de calcio, fósforo, hierro y vitaminas A, D, E y muchas del complejo B. La semilla de girasol es eficaz contra el Alzheimer.

El procedimiento de tostado casero es similar al de las semillas de sésamo (pero éstas no se trituran), salvo que sí cambian de color al ser tostadas (pasarán de crudo a dorado brillante). Si el color ha cambiado a marrón oscuro es que se han quemado. Se salan hacia el final del tostado, al gusto.

Se conservan bien durante unas dos semanas.
Semillas de calabaza y su tostado

Estas semillas son de tamaño más grande. Tienen un alto contenido en proteínas y grasas poliinsaturadas. Son una fuente excelente de hierro, fósforo y magnesio, este último es necesario para metabolizar el calcio que entra en nuestro organismo; también tienen zinc y vitamina A.

Contienen además calcio y vitaminas del complejo B. Las semillas de calabaza son recomendables para tratar problemas relacionados con la próstata, la cistitis, infecciones urinarias, incontinencia urinaria, vejiga irritable, como emoliente de todo el tubo digestivo, como diurético y como anti-inflamatorio. También para problemas digestivos como dispepsia, acidez de estómago, estreñimiento, flatulencia, putrefacción intestinal.

Además, se emplea para descargar nuestro organismo de parásitos intestinales, para las hemorroides, la insuficiencia renal y los cálculos renales.

El método de tostar las semillas de calabaza es el mismo que el de las semillas de girasol, y el salado también. Éstas, cuando estén ligeramente tostadas se abultarán un poco y su color cambiará de verde a marrón claro.
Semillas con gran valor nutricional: la Quinoa y el Amaranto

La quinoa y el amaranto no son en realidad cereales, son las semillas de las quenopodiáceas y poseen un gran potencial proteico.

La Quinoa y el amaranto eran considerados alimentos sagrados por las civilizaciones Incas y Aztecas.

Actualmente la FAO (Food and Agriculture Organization) nos dice: la quinoa posee los nutrientes más cercanos al ideal para el ser humano. La NASA eligió la quinoa como alimento más nutritivo para los viajes espaciales.

La quinoa es una proteína completa, hepatoprotectora, vermífuga, que favorece el desarrollo de la flora intestinal y es anticancerígena.

Ambas semillas tienen similar composición, contienen los 8 aminoácidos esenciales, destacando el 18% de proteínas en la quinoa y el 16% en el amaranto, contra el 10 – 14% de los cereales convencionales. Contienen lisina, metionina y cisteína en cantidades muy superiores a los cereales que usamos normalmente. Por ejemplo, la quinoa tiene 5 veces más lisina y más del doble de metionina que el trigo. El arroz integral contiene todos los aminoácidos esenciales, pero es escaso en lisina.

La espelta y la soja también contienen todos los aminoácidos esenciales. La espelta, que tiene una adecuada proporción de lisina y un alto contenido en triptófano, también es rico en zinc, con interesantes propiedades cardiovasculares.

La quinoa tiene proteínas superiores a la caseína de la leche, además de contener también más cantidad de hierro y calcio. Posee 1,4 veces más lisina que la soja, 5 veces más que el maíz, 20 más que el trigo y 14 más que la leche. La calidad proteica de estas semillas se debe a la cantidad de germen que poseen. La quinoa posee un 30% de germen, mientras que en los cereales convencionales es del 1% aproximadamente.

Tanto la quinoa como el amaranto no contienen gluten, por lo que pueden ser consumidos por celíacos.

La combinación de quinoa y amaranto en una misma ingesta logran un resultado mucho más nutritivo que si lo tomamos por separado, por su gran aporte de proteínas.

Estas dos semillas son además pobres en grasas y contienen más hierro, calcio, fósforo, vitamina E y fibra que los cereales convencionales. Tienen también gran cantidad de vitaminas del grupo B.

La quinoa y el amaranto son, pues, alimentos adecuados en todas las enfermedades y convalescencias.

Propiedades terapéuticas de la quinoa y el amaranto

Están consideradas como un alimento excelente y de alto valor para la alimentación del ser humano.

-Son hepatoprotectoras

-Anticancerígenas

-Vermífugas

-Potencian el desarrollo de la flora intestinal
LOS ACEITES

Otra fuente de grasas saludables son los aceites de primera presión en frío, y poco filtrados, que son antioxidantes.

Entre los aceites recomendados están el de sésamo (49% de ácido linoléico u omega-6) y el de oliva (omega-9). Su uso ha de ser comedido, porque un poco, como por ejemplo, una cucharada diaria, estimula el hígado, pero demasiado lo bloquea. En España e Italia, y en general en los países mediterráneos, se suele dar un excesivo consumo al aceite, sobre todo el de oliva; se utiliza casi en cada plato o preparación. Es recomendable emplearlo en una sola preparación diaria y utilizar el aceite de sésamo para aliñar.

El aceite de sésamo ayuda a disminuir el colesterol, es energizante físico – mental, siendo recomendable para evitar la pérdida de memoria, el estrés, depresión, insomnio y como regulador intestinal por su fibra. Su contenido en hierro y calcio lo hacen recomendable para la anemia y la osteoporosis. Previene especialmente el cáncer de colon.

El aceite de sésamo nos protege de los rayos solares (UV) debido a la alta concentración de alfa, beta y delta-tocoferoles. Tiene un gran contenido en vitamina E, Zinc y Minerales.

Para cocinar, usaremos el aceite de oliva de 1ª prensión en frío, sin refinar; y para aliñar el aceite de sésamo.

El aceite de oliva virgen 1ª prensión en frío puede ayudar a prevenir el cáncer. Protege las arterias reduciendo el colesterol LDL. Reduce la presión arterial y ayuda a regular el azúcar sanguíneo. Es un potente antioxidante.

El uso equilibrado del aceite

Existen diversos tipos de aceite en el mercado. Si nos fijamos en los de mayor calidad, hallaremos en primer lugar el prensado en frío, obtenido mediante procesos mecánicos como la trituración y con un filtrado mínimo. Este método conserva el aroma y gusto natural del aceite, retiene sus antioxidantes y previene su deterioro. Los aceites prensados en frío mantienen constante su densidad líquida a temperaturas normales e incluso frías.

Aunque el aceite más fácil de encontrar en el mercado es el de oliva, es recomendable usar el de sésamo para aliñar.

El aceite cocinado genera una energía y efecto básicamente de contracción, densidad y calor interior.

El aceite crudo tiene un efecto expansivo y de enfriamiento, dispersión y relajación. Actúa fundamentalmente en la superficie del cuerpo, mientras que el aceite cocinado actúa fundamentalmente en el interior de los órganos, principalmente del hígado. Por ello es imprescindible, en las personas con sobrepeso, tomar la raíz de daikon rallado con unas gotitas de jengibre cuando coman preparaciones con aceite cocinado. El daikon es un rábano japonés que actúa como antídoto anti-grasas, que equilibra y estimula las funciones hepáticas.

No debemos relacionar forzosamente nuestra necesidad de grasas de buena calidad con el consumo de aceites. La mejor forma de aportar estas sustancias al organismo o la más natural es poniendo más atención en el consumo diario de semillas (sésamo, calabaza, girasol, lino y chía) especialmente en invierno y en épocas frías. Es muy importante masticarlas bien, ya que igual que las leguminosas, pueden producir gases. Su escaso contenido de líquido, por otra parte, hace necesaria una buena masticación.

Existe otro tipo de aceite de sésamo, el aceite de sésamo tostado. Tiene muy buen sabor, pero por su precio, está considerado como de capricho. Se utiliza en frío, en algunas salsas y aliños de vez en cuando. También podemos utilizar alguna vez, para variar, el aceite de lino. El aceite de lino o linaza, prensado en frío, es aconsejable para cuidar y rejuvenecer la piel (agregar una cucharada sopera a la sopa de miso cuando ya está hecha y tomarlo en caliente, pero sin hervir).

Aunque la dosis recomendada es de una cucharada por persona y por día, no es adecuado poner una regla fija para todos.

Cada individuo es único y tiene unas necesidades alimenticias que dependen del trabajo que realiza. Una mayor actividad incrementa la necesidad de aceite de buena calidad.

El consumo de aceite también depende del clima. En verano usaremos aceite crudo y en invierno lo cocinaremos para que nos caliente.

Cocinando, se aconseja ser muy parcos con el aceite y poner justo unas gotas para lubricar el fondo del wok o cazuela.

Es importante aprender a preparar platos sabrosos, apetitosos y revitalizantes sin necesidad de utilizar un exceso de aceite.
PROTEÍNA ANIMAL: PESCADO

El Dr. Shinya nos dice que la grasa del pescado no congestiona las arterias. Los consumidores de pescado no llegan a desarrollar diverticulosis.

Los animales, tanto carnívoros, herbívoros y aves, tienen una temperatura superior a la del cuerpo humano, oscila entre los 38,5ºC y llega a 41,5ºC en el caso del pollo. Cuando la grasa entra en un ambiente de menor temperatura como es el cuerpo humano, se vuelve más pegajosa y densa, y dentro de los vasos sanguíneos se estanca y congestiona.

Los peces son animales de sangre fría. El aceite de pescado al entrar en el torrente sanguíneo humano con más temperatura, hace la sangre más fluida, disminuyéndonos el nivel de colesterol malo.
Pescado y aceite de pescado. La mayor protección contra el cáncer (cáncer de colon y diseminación del cáncer de seno) la ofrecen las semillas y los pescados ricos en ácidos grasos omega-3. Entre ellos se encuentran las sardinas, caballas, arenque…(las sardinas contienen oxalatos y pueden fomentar los cálculos renales en personas susceptibles).

VITAMINAS

Es distinto tomar vitaminas mediante los alimentos que en forma de suplementos. Por ejemplo, nuestro cuerpo absorbe mucho mejor la vitamina C del brócoli que la misma cantidad aislada del alimento. Cuidado con los suplementos que contienen dosis elevadas de vitaminas A y E, porque en vez de protegernos contra el cáncer, aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Las vitaminas se encuentran en todos los alimentos integrales, por lo que no es aconsejable tomarlos en forma de suplementos.

Tocoferoles:

Vitamina A → Betacarotenos → zanahoria y calabaza

Vitamina E → aceites, semillas, cereales, legumbres

Vitamina C → brócoli, coles, col de bruselas, zanahorias

La mejor vitamina para el cáncer es la vitamina D, que puede obtenerse tomando el sol de una forma prudente. Los enfermos de cáncer tienen déficit de vitamina D.

FIBRA

La Fibra es indispensable para preservar la flora intestinal que se alimenta de ella. Hay dos tipos de fibra: las solubles y las no solubles.

La fibra soluble se llama prebiótica y su objetivo es estimular el crecimiento de las bacterias beneficiosas del ecosistema intestinal, llamadas probióticas.
RECOMENDACIÓN DIETÉTICA ( Síntesis de los alimentos que nos curan)

-Consumir alimentos ecológicos. La alimentación ecológica aporta beneficios para la salud, también para el medio ambiente y permite contribuir a la diversidad biológica y a prevenir el cambio climático.

Se recomienda el consumo de:

-Cereales integrales, fuente de energía

-Harinas integrales. Pan integral de espelta.

-Incrementar el consumo de verduras como la zanahoria, la calabaza (betacarotenos), crucíferas (brócoli, coles de bruselas, col rizada, col roja,…); ajo (macerado con tamari); cebollas y puerros. Todas las nombradas, por su contenido en fitoquímicos.

-Legumbres como las lentejas, garbanzos y azuquis, por sus proteínas de buena calidad.

-Pescado blanco y azul, pequeños porque estimulan la inmunidad

-Algas de mar como la wakame, arame, kombu, dulse y nori, por su aporte en minerales. Y las de agua dulce como la chlorella y la espirulina. Todas ellas como potenciadoras del sistema inmune.

-Semillas de sésamo, calabaza, girasol, lino y chía (estimulan la inmunidad), porque contienen grasas de buena calidad.

-Aceite de sésamo y oliva de primera prensión en frío.

-Miso, salsa tamari y ciruela umeboshi, por su aporte en fermentos.

-Manzanas y peras cocidas.

-Frutos del bosque como arándanos, moras, frambuesas, etc de la temporada, en pequeñas cantidades (inhiben la angiogénesis, producen apoptosis), o bien liofilizados, porque no pierden sus fitoquímicos.

-Sal, a través del gomasio o diluida en los alimentos.

-Condimentos como la cúrcuma (anti-angiogénesis) junto a la pimienta negra. Disolver 1 cucharadita de café de cúrcuma en media cucharada sopera de aceite de sésamo u oliva y una pizca de pimienta negra para condimentar verduras al vapor o para añadir a los cereales integrales en el momento de apagar el fuego.

Y el jengibre, molido en el té, o con los cereales, o con verduras… El jengibre induce la muerte de las células cancerosas, tanto por apoptosis como por autofagia.

-Plantas como el romero, tomillo, albahaca, orégano, perejil, para condimentar cereales, legumbres, pescado…

-Setas como shiitake (donko), reishi, maitake y coriolus versicolor por ser estimulantes del sistema inmunitario. Para sopas, con verduras, legumbres…

-Para endulzar, puede emplearse la stevia en hojas (no en comprimidos).

-Beber: té verde y té kukicha (anti-angiogénesis), agua de mar purificada y diluida en agua mineral o filtrada, y la misma agua filtrada con unas gotas de limón. Todas estas bebidas alcalinizan.

(Página 280-295 ALIMENTACIÓN, ENERGÍA VITAL EN EL CÁNCER)

“NO ESPERES A QUE TE CUREN, HAZLO TÚ”

El sábado pasado, en la sección de Tendencias de La Vanguardia, salió publicada una entrevista que me hicieron. Comparto con vosotros la noticia para que podáis leerla.

Foto La Vanguardia 21 Febrer

La Vanguardia.com

Tendencias

Maria Àngels Mestre ofrece su experiencia para superar enfermedades crónicas liberando la mente y cambiando hábitos

“No esperes a que te curen, hazlo tú”

Edición impresa Tendencias | 21/02/2015 – 00:00h

Cristina Sen

Barcelona

“Aprendí a dejar de agradar, a no ser obediente y perfecta, causas de mi fibromialgia”

Dos años después de que le diagnosticaran fibromialgia, con un cargamento de pastillas a cuestas cada día y con unos dolores que sólo empeoraban, Maria Àngels Mestre decidió rebelarse. Postrada en la cama durante tres días por una contractura en la pelvis, incapaz de moverse, esta arquitecta barcelonesa que entonces tenía 54 años explica que tomó las riendas de su vida y de su salud. “Decidí que iba a dirigir yo misma mi proceso de curación, que iba a autogestionar mi enfermedad. No volví al hospital, fui abandonando las pastillas, opté por la medicina holística”, explica. Y se curó.

Maria Àngels Mestre ha puesto su experiencia, el camino que ella recorrió, al alcance de todos aquellos que padecen alguna enfermedad crónica. Método Mestre es su cuarto libro, una síntesis de los anteriores que parten de su proceso de superación de la fibromialgia, de sus recomendaciones sobre alimentación para afrontar el cáncer y que ofrece gratuitamente. No quiere sustituir al médico, sino dar unas pautas “para que el enfermo deje de ser paciente y se convierta en el responsable activo de su salud”. Desde una perspectiva global, integrando todo los aspectos del ser humano y su relación con el entorno.

Su anhelo de curarse, explica, es lo que le movió a abrir la mente y cambiar la forma de pensar, sentir y actuar. Había perdido las ganas de vivir, tenía la autoestima por el suelo. “El cuerpo -señala- obedece y enferma”. Por ello indica que para curar el cuerpo hay que cuidar el alma y entender la salud como una globalidad con cinco pilares: espiritual, mental, emocional, bioenergético y físico. La alimentación se convierte en la principal medicina.

Maria Àngels aprendió a perdonar, perdonarse, y a ser antipática. El orgullo perfeccionista, el hacer siempre lo que se esperaba de ella para agradar, la ira contenida… todo fue lanzado por la ventana. Considera que la fibromialgia es una enfermedad que afecta sobre todo a las mujeres debido a una sociedad de patrones machistas represiva para ellas, obligadas a esconder las emociones. “Aprendí a dejar de ser sumisa y obediente, y a decir que no sin que me importase”, explica. ¿Y la familia?. “Al principio estaban trastornados, pero también han aprendido”.

¿Cómo pienso?¿Qué siento? ¿Cómo me relaciono con el entorno y conmigo misma?¿Con el medio en el que vivo?¿En qué me equivoco? La meditación le ayudo a digerir las emociones y a calmar la mente, probó la acupuntura, el shiatsu y llegó a la alimentación macrobiótica. Fue importante, subraya, “aprender a desaprender” y romper prejuicios.

Ella era arquitecta y no podía mover la mano, ni sentarse en una silla. Había ido perdiendo la energía, lo que define como el puente entre el espíritu y la materia, el motor de la acción. Años de mucho trabajo, recuerda, en los que se había apartado de la naturaleza, de sus fuentes de energía que “son medicinas”. El sol, el aire (respiración, ejercicio), el agua, el sueño y la alimentación.

Mestre es hija, sobrina y hermana de médicos, pero decidió hacer su camino en un proceso en el que considera que la alimentación es una cuestión fundamental. Optó por la macrobiótica suprimiendo los alimentos acidificantes, oxidantes, inflamatorios y tóxicos. Entre otras cosas dejó de consumir azúcar, carnes procesadas, conservas y precocinados, lácteos y huevos. Llenó la despensa de cereales integrales, legumbres, algas marinas, pescado pequeño y salvaje, verduras de raíz. La sopa de miso fue uno de sus principales aliados y cada mañana bebe agua de mar.

Siete meses después se encontraba perfectamente y fue entonces cuando decidió cambiar de profesión. Dejó la arquitectura y su puso a escribir su experiencia y a dar charlas. Para vivir “sin tóxicos”, internos y externos. Para ayudar a quien quiera seguir su camino.

Sábado, 21 de febrero 2015

ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA Y CÁNCER -2ª PARTE-

Blog 16 febrer

PROTEÍNAS VEGETALES

El exceso de proteína, tanto vegetal como animal, reduce la energía del organismo y acidifica la sangre produciendo cáncer.

Las proteínas de origen vegetal como la que se encuentra en los cereales integrales, legumbres y derivados de la soja, son más fáciles de asimilar que las proteínas de origen animal. La proteína de la quinoa y del amaranto está en el mismo rango de la mayoría de las carnes. Quinoa y amaranto son en realidad semillas de un gran valor nutritivo.

Es beneficioso tomar las proteínas por la mañana y al mediodía y no por la noche, porque limitan el desarrollo de la flora intestinal debido a la putrefacción (pescado) o fermentación (proteína vegetal).

Las legumbres, como las lentejas, garbanzos, azuquis, judías blancas, negras, alubias,… y los derivados de la soja como el miso, tofu fermentado y el tempeh, junto con el seitan, proteína elaborada a través de la espelta, constituyen la fuente de proteína vegetal más importante en la alimentación macrobiótica.

Esta proteína vegetal la alternaremos con la proteína animal (mejor sustituir la carne por pescado), por ejemplo el pescado blanco, dos o tres veces por semana. El pescado azul tiene más grasa y es menos digestivo que el blanco, pero contiene más cantidad de omega-3. Lo tomaremos una vez a la semana.

La ventaja de la proteína vegetal es que no se pudre en la digestión, como le pasa a la carne. El pescado, fuente de proteínas animales, también es una buena opción, pero debe ser salvaje, porque los de piscifactoría, alimentados con piensos, tienen un problema de aumento de tóxicos y además su sabor es distinto. El pescado, cuanto más pequeño menos tóxicos contiene.

El mejor acompañamiento para el pescado es la verdura, que lo hace más digestivo.

Nos pensábamos que la fuente de proteína más importante era la carne (entre 18% y 22% de proteínas), pero no es así. Las legumbres (lentejas, garbanzos, azukis, judías, soja -no comerla sin fermentar-) llegan al 25% y al 33%. Por eso no es necesario comer una gran cantidad de legumbres, sólo un 15% de lo que ingerimos en el desayuno o en el almuerzo.

Los aminoácidos de las legumbres facilitan el funcionamiento fluido de los neurotransmisores cerebrales, como la serotonina, que nos proporciona bienestar, y la melatonina, que nos ayuda a dormir.

Si combinamos las legumbres con los cereales, sumamos los aminoácidos de las legumbres con los aminoácidos de los cereales y conseguimos toda la gama de aminoácidos esenciales, una proteína completa y muy sana que reduce el riesgo de cáncer. Son la carne de las personas sanas.

Las legumbres poseen muchos fitoquímicos anticancerosos, como las catequinas, tambien presentes en el té verde, flavonoides, fitoesteroles, tocoferoles. También contienen saponinas, que son antiinflamatorias y potenciadoras del sistema inmune. La quinoa, pseudocereal, también contiene saponinas.

Las legumbres contienen gran cantidad de antioxidantes.

El más grande de sus beneficios se encuentra en su gran fuente de fibra, que nos ayuda a controlar el colesterol, la diabetes y la hipoglucemia.

Las legumbres, para que se ablanden en su cocción y contengan más minerales, las cocinaremos con alga kombu.

Son un alimento vital para la superación del cáncer. Las comemos en la 2ª fase de la curación del cáncer, como veremos más adelante. Es recomendable, como mínimo, consumir legumbres tres veces a la semana.

Garbanzos: Son las legumbres con más calcio. El garbanzo contiene 3 veces más triptófano que el resto de alimentos.

El triptófano es esencial para que el cerebro segregue serotonina, aminoácido que nos ayuda a mejorar el tono vital, y melatonina para relajarnos y dormir.

Los garbanzos también tienen un alto contenido de magnesio y vitaminas del grupo B, cuyas propiedades de ambos son similares al triptófano.

Son ricos en carbohidratos complejos, que generan una energía constante debido a su gran cantidad de fibra. Esta fibra es muy útil en las personas con estreñimiento.

Para que no nos resulten indigestos, hay que cocinarlos con comino y comerlos, además, con el caldo de cocción. Se recomienda masticarlos a conciencia después de aplastarlos con el tenedor. Si aún así nos producen flatulencias, les añadiremos una cucharadita de vinagre de arroz al finalizar la cocción, y los trituraremos con un pasapurés. Una receta para preparar garbanzos, sabrosa y digestiva es el hummus (ver libro segundo “De la fibromialgia a la Salud”).

Los garbanzos son una fuente de potasio, ayudan a reducir la retención de líquidos y a controlar la hipertensión y el colesterol. Conviene evitar los garbanzos en conserva, ricos en sodio.

Son una fuente de lecitina que mejora el funcionamiento del hígado, previenen la destrucción de las neuronas en el envejecimiento cerebral.

Los garbanzos son las legumbres con mayor contenido de ácido fólico, esencial en las embarazadas y los niños. También reducen el riesgo de un ataque al corazón.

La calidad de su proteína es similar a la de la carne o pescado y con muchas ventajas respecto a la proteína animal.

Azukis: La MTC (Medicina Tradicional China) recomienda consumir azukis para mejorar la circulación, fortalecer el corazón, el hígado y especialmente los riñones.

Dan un gran aporte de energía y por tanto se aconsejan en el embarazo y la lactancia. También en enfermedades como el cáncer (2ª fase), fibromialgia y fatiga crónica.

Los azukis son las únicas legumbres que no provocan gases. Son ideales en todas las edades, desde la infancia hasta la vejez y especialmente para las personas con el estómago delicado.

Son una buena fuente de carbohidratos y proteínas. Gracias a su potente acción diurética y depurativa, se usan en las infecciones de orina y los problemas relacionados con los riñones (cálculos renales recurrentes, nefritis, nefrosis,…)

Las azukis destacan, especialmente, por sus antioxidantes. Contienen más que los arándanos, conocidos por esta propiedad. Son también alcalinizantes.

La judía azuki se cuece más rápido que el resto de legumbres. Mezclada con arroz es un plato que equivale a un trozo de carne. También es preferible comerlas con el caldo de su cocción.

Lentejas: Legumbres muy energéticas, su energía es a largo plazo. Contienen grandes cantidades de zinc y de ácido fólico, que son esenciales para el sistema inmunitario.

Por su contenido en fibra, combaten el estreñimiento y mejoran la cifra de colesterol. Previenen el cáncer de colon y la aparición de divertículos intestinales.

Tienen gran cantidad de hierro, que se absorbe mejor si las comemos guisadas con verduras y acompañadas con cereales como el arroz, mijo, quinoa…

Sus proteínas son equivalentes a la proteína animal.

De entre todas las lentejas destacan las más yang, las más pequeñas y oscuras, que son las de tipo DuPuy.

Las legumbres, así como también los cereales, tienen que estar bien cocidas para poderlas digerir. Si las comemos precocinadas habrán sido cocidas con bicarbonato, que les quita las vitaminas, sobre todo las del grupo B.

Las legumbres no se tienen que remojar, como es costumbre, porque en el agua del remojo quedan enzimas que necesitamos para digerirlas.

La soja: La legumbre más nutritiva es la soja, pero, cocinada como las otras legumbres, es difícil de digerir. Contiene ácido oxálico. Tiene que estar fermentada, por eso la leche de soja podemos decir que es indigesta y no es saludable.

La soja contiene todos los aminoácidos esenciales, y la mejor manera de tomarla es la más elaborada, o bien en forma de miso (el más aconsejable es el de cebada), o bien en forma de tofu fermentado y también en tempeh. También las salsas de soja shoyu y tamari son imprescindibles en la macrobiótica.

La soja es una legumbre muy especial. Es una fuente excelente de compuestos fitoquímicos anticancerosos entre los que destacan las isoflavonas (fitoestrógenos), entre ellas está la genisteina, que es capaz de bloquear la proliferación de las células tumorales e inhibir la angiogénesis. Es considerada como uno de los cinco granos sagrados; los otros cuatro son cereales y son el arroz, la cebada, el trigo y el mijo. Actualmente, ni cebada ni trigo, ya que están mutados y tienen gluten.

Los chinos la llaman “Tatou” que significa “legumbre suprema” porque la consideran, además de alimento, como un medicamento ya que la usan para:

-Rebajar el nivel de colesterol

-Combatir el cáncer

-Reducir la tensión arterial

-El corazón

-Regular el nivel de azúcar en la sangre

-Combatir la anemia

-Aliviar los síntomas menstruales y menopáusicos

-Regular el intestino

-Combatir las alergias

-Fortalecer los huesos

La soja contiene tres macronutrientes que necesitamos para estar bien alimentados: proteínas, vitaminas y minerales, incluso el ácido fólico y el hierro.

La soja es el único alimento vegetal que contiene proteínas completas. La calidad de los aminoácidos de las proteínas de la soja es igual a la de la carne, leche y huevos.

Los aminoácidos son moléculas muy sencillas que al unirse forman las proteínas.

La soja contiene:

-1,5 veces más proteínas que el queso

-2 veces más proteínas que la carne y el pescado

-3 veces más proteínas que los huevos

-11 veces más proteínas que la leche

Por ello la hace una fuente barata de proteína de gran calidad, pero tiene que ser ecológica, porque las demás son transgénicas.

Otros productos elaborados con soja:

Tofu : El tofu tiene que ser fermentado y nunca deberá comerse crudo.

De la misma forma que se hace el queso, el tofu se elabora del requesón de la leche de soja amarilla, como resultado de añadir un coagulante.

Tiene un sabor neutro y una textura cremosa y ligera. Podemos encontrar muchas variedades en el mercado: fresco, ahumado, macerado a las finas hierbas… Además en consistencias distintas: duro (el más recomendable ya que es más nutritivo) y blando.

Es un alimento yin del que no se puede abusar, solamente una o dos veces por semana. No se recomienda en el cáncer.

Es más aconsejable en verano.

El tofu se usa como medicamento ya que enfría más que el hielo sin quemar la piel. Se utiliza para contusiones, fiebre, quemaduras… Se aplica directamente el tofu crudo sobre la piel y se deja hasta que se reduzca y se seque, ya que es absorbido lentamente. Si es necesario iremos haciendo aplicaciones hasta que el problema se haya resuelto. Por esto es aconsejable tener siempre tofu en la nevera.

Shoyu: Es una salsa japonesa de soja que se produce mediante una compleja fermentación microbial de la soja. Es un condimento líquido fermentado durante largo tiempo a partir de la soja amarilla, el trigo y la sal marina. El shoyu, junto con el tamari, son dos salsas anti-oxidantes y anti-cancerígenas. Contiene gluten.

Tamari: Es también una salsa japonesa. Se deriva del proceso de elaboración del miso. Se diferencia del shoyu en que no contiene trigo y su sabor es más intenso. El tamari es más yang y adecuado que el shoyu en el proceso del cáncer; se usa más como medicamento y además no contiene gluten.

Tempeh : Es un alimento originario de Indonesia elaborado a partir de la soja amarilla, parcialmente cocinado y fermentado mediante un moho (Rhizopus oligosporus) que se encuentra en la misma raíz de la planta. Normalmente se presenta en dos formas: barritas naturales que necesitan cocción y barritas maceradas con salsa de tamari listas para comer, pero que también se aconseja cocinarse, como mínimo, diez minutos.

El tempeh se puede hacer a la plancha, pero a fuego lento, al vapor, al horno… Lo usaremos en estofados, cocidos, sopas, para acompañar cereales, pastas y para hacer patés. Lo podemos trocear, rallar, triturar…

El tempeh es una proteína altamente digerible y de gran valor nutritivo. No contiene colesterol y solo un 7,5% de grasa. Contiene vitaminas del grupo B.

El tempeh produce agentes naturales antibacterianos que actúan como antibiótico contra algunos microorganismos patógenos, como los causantes de enfermedades intestinales.

También contiene antioxidantes y activa la vitamina E.

 

LAS ALGAS MARINAS

El mar es una fuente riquísima de alimentos que permanece sin explotar, y podría ser, a largo plazo, una gran ayuda para la humanidad.

Las algas son uno de los alimentos más nutritivos del planeta, sirven tanto para prevenir como para curar enfermedades.

Las algas son apreciadas en Oriente desde hace más de 2000 años. Los japoneses saben que las algas influyen decisivamente en la extraordinaria longevidad y buena salud de las personas que las consumen.

El origen de la vida está en el mar. Millones de años de erosión lo han enriquecido con todos los minerales en abundancia para la vida. Las algas fabrican el 80% del oxígeno

que respiramos y contienen entre DIEZ Y VEINTE VECES más minerales que las verduras de la tierra.

Por sus cualidades y sus amplias propiedades terapéuticas, las algas serán un alimento fundamental en la alimentación del futuro.

Evolutivamente son los vegetales más antiguos, por lo que la asimilación de sus nutrientes es para todos excelente. Figuran entre los productos de la naturaleza más ricos en hierro y calcio. También son importantes las cantidades que presentan de vitaminas, aminoácidos, enzimas y prácticamente todos los oligoelementos: yodo, magnesio, azufre, cloro, manganeso, silicio, cobre, zinc, níquel, molibdeno, plata, cromo, etc… de tal forma que si consumimos regularmente algas, estamos haciendo una verdadera oligoterapia.

Por ser alimentos muy concentrados, no deben consumirse en grandes cantidades. Es mejor tomarlas diariamente y en pequeñas dosis (1 cucharada de alga cocida, diaria).

Las verduras marinas no absorben la contaminación, a diferencia de los peces. Donde el nivel de contaminación es alto, simplemente no pueden crecer, para ello necesitan aguas muy puras para su desarrollo. La considerable reducción de cultivos de nori en Japón es una prueba de ello.

Una de las propiedades de las algas es depurar nuestro cuerpo y propiciar la expulsión de metales contaminantes, radioactividad y residuos, por lo que pueden ayudarnos a limpiar las toxinas, permitiendo además su eliminación natural. Estamos rodeados de radiaciones: los móviles, los ordenadores, la televisión a todas horas, incluso en los dormitorios, equipos de música, despertadores electrónicos, en los coches, etc…

En España tenemos gran riqueza en algas, sobre todo en Galicia y en el mar Cantábrico.

Todas las personas necesitamos tomar algas, especialmente en edades avanzadas, cuando los huesos se debilitan y se requiere un aporte suplementario de minerales. Estos minerales producen en la sangre un efecto alcalinizante y desintoxicante, que depuran nuestro organismo, al eliminar los efectos ácidos propios de la dieta moderna. Las algas nos proporcionan alrededor de un 25% más de minerales que la leche, aunque no aportan calorías ni dejan los residuos no asimilables que nos dejan los lácteos. Su contenido en grasas (ácidos grasos poliinsaturados) es bajo y sus carbohidratos (bajos en calorías) no se absorben plenamente. Son ricas en vitaminas y provitaminas A, B, C, D3, E, K y en menor cantidad, la B12, especialmente el alga Nori (que es difícilmente obtenible con alimentos de origen vegetal).

Las algas contienen una gama extensa de proteínas (25%-50% de su peso en seco). Son la fuente de oligoelementos, vitaminas y minerales del futuro. Su mineralización es superior a cualquier otro alimento de origen animal o vegetal. La base mineral es necesaria para la mejor utilización de las proteínas y demás nutrientes.

Propiedades:

Las algas pueden ayudar a disolver las grasas y depósitos de mucus que aparecen en el cuerpo por el excesivo consumo de carne y productos lácteos.

-Son alcalinizantes y remineralizantes (calcio, hierro, sodio y magnesio) y especialmente calcificantes de los huesos por su riqueza en calcio, con una excelente relación calcio-fósforo, que facilita la absorción del mismo.

-Son depurativas y reforzantes. Las algas, juntamente con el miso, ayudan a eliminar los residuos tóxicos, los metales pesados… Son quelantes o limpiadoras.

-Estimulantes del metabolismo.

-Regulan y equilibran los riñones y la circulación sanguínea así como la digestión.

-Ayudan a eliminar los líquidos retenidos en el cuerpo.

-Ayudan a eliminar purinas procedentes de los alimentos proteicos.

-El yodo natural que contienen puede eliminar el yodo radioactivo absorbido por la glándula tiroides y prevenir el bocio (hipertrofia de la glándula tiroides).

-Todas las algas refuerzan y tonifican el sistema nervioso en general.

-Su riqueza en vitaminas y oligoelementos, como el zinc y selenio, refuerza el sistema inmunitario.

-Las algas se utilizan como alimento, pero también como complemento para reforzar el esqueleto, el cabello y las uñas, también para tratar problemas cardiovasculares, para adelgazar, para mejorar la circulación sanguínea, en problemas hormonales, para bajar el colesterol, en las anemias, en la osteoporosis, en el hipotiroidismo, para ayudar en los procesos de desintoxicación…

-Las algas nos protegen de la radiactividad. Las algas poseen principios activos que neutralizan potenciales agentes cancerígenos como los metales pesados y los isótopos radioactivos. En Hiroshima y Nagasaki se evidenció que las personas que consumían diariamente algas y sopas de miso, no sufrieron lesiones en las paredes del intestino delgado, ni alteraciones en el funcionamiento de las glándulas tiroides, que son las dos zonas más sensibles a las radiaciones. Esto nos indica que al consumir algas, con su yodo orgánico, hace de barrera al yodo radioactivo en un 97%.

-Las algas se consumen cocidas.

Las algas y el cáncer

-Se ha estudiado que las algas son inhibidoras del crecimiento de algunos tumores cancerígenos, como el de pulmón, el de colon, el de estómago y el de próstata.

-Las principales algas comestibles son: wakame, arame, kombu, dulse y nori. Las algas, principalmente las pardas, contienen ácido algínico que produce una gran variedad de alginatos, ácido fucínico y fucanos. Los fucanos (fucoidinas) se fijan en la superficie de las membranas de las células cancerosas e inhiben su crecimiento, produciendo apoptosis (suicidio inducido; muerte celular). Se han hecho estudios en el cáncer de colon y en el de pulmón.

Se ha observado el efecto antitumoral en células de cáncer de estómago a través de la reducción de la enzima cox-2, que genera inflamación y la inhibición de IGF, IGF-R que también son inflamatorios.

Fitoquímicos de las algas

Las algas, especialmente la wakame y la kombu, poseen glucanos, que estimulan el sistema inmunitario. También son ricas en polifenoles. La fucoxantona es un carotenoide de la familia del licopeno, es la sustancia que da el color marrón a cierto tipo de algas y se ha estudiado que inhibe el crecimiento del cáncer de próstata, entre otros.

(Más información en el 2º libro “De la fibromialgia a la Salud)

ALGAS DE AGUA DULCE:

Las microalgas, como la Chlorella y la Espirulina son algas de agua dulce, son reconstructoras, muy limpiadoras y purificadoras debido a su contenido en clorofila. Las verduras de la tierra se están empobreciendo debido a la explotación intensiva.

Alga Chlorella: La Chlorella es un alga verde unicelular. Es el alimento con mayor porcentaje de clorofila del planeta y uno de los alimentos más completos. Su principal propiedad es su poder de desintoxicación del hígado, los intestinos y la sangre. Acelera la eliminación de los metales pesados.

Composición del alga Chlorella:

45% de proteínas, 20% de grasa, 20% de carbohidratos, 5% de fibra y 10% de minerales y vitaminas.

Otros beneficios para la salud de la Chlorella:

-Reparación de los tejidos nerviosos

-Refuerza el sistema inmunológico

-Mejora la digestión

-Promueve los niveles de pH en el intestino

-Mejora la capacidad cognitiva

-Mejora el nivel de energía

-Normaliza el azúcar en sangre y la presión arterial

-Es rica en vitamina B12

-Para el cáncer de hígado. Un estudio del 2009 descubrió que la Chlorella desencadena la muerte celular (Apoptosis) en las células cancerígenas del hígado (más información en la web de Green Med Info).

Alga Espirulina: Su nombre significa espiral pequeña. Fue utilizada como alimento por tribus de África, en tiempos de malas cosechas y por los Aztecas como alimento básico.

La Espirulina contiene:

-50 a 70% de proteína (la carne contiene de 18 a 22%) con un coeficiente de digestibilidad del 95%, con 22 aminoácidos, 8 esenciales.

-Vitamina B12, E (3 veces más que el germen de trigo) y F (Ácido Gama-Linolénico)

-Grasas: Ácidos Grasos Poliinsaturados.

Propiedades de la Espirulina

Estimula el sistema inmunitario para un efecto preventivo del cáncer. Es energética, retrasa el envejecimiento celular, reduce la fragilidad capilar, refuerza el hígado y páncreas, regula el nivel de glucosa, etc.

Las algas verdes son la mayor fuente de clorofila, por encima de las espinacas y las acelgas.

(Páginas 270-280 del libro ALIMENTACIÓN, ENERGÍA VITAL EN EL CÁNCER)

SÍNTOMAS QUE PODEMOS REDUCIR MEDIANTE LA MACROBIÓTICA

Entrada5Enero

Mareo: El mareo es yin. Necesitamos tomar cada hora u hora y media un pellizco de gomasio

Vómitos: Tomar tisanas tibias de jengibre en pequeñas dosis (chupitos).

Diarrea: Beber agua de arroz y zanahoria. Se pueden añadir unas gotas de limón. Tomar una ciruela umeboshi 3 veces al día.

-Estreñimiento: Comer 1 umeboshi diariamente. Comer garbanzos, coles de bruselas (previene el cáncer de pulmón y de colon). Lo más potente contra el estreñimiento son las semillas de lino, que, junto con las semillas de chía, son los dos productos con mayor contenido en ácidos grasos omega-3.

Sequedad bucal: Enjuagar la boca con infusión de manzanilla con unas gotas de limón.

Falta de apetito: Comer menos y más a menudo.

Pérdida de peso: Tomar algo más de alimentos que yanguinicen: gomasio, tamari, umeboshi,… para poder almacenar más yin, que es lo que nos aumenta el peso. El yang sostiene al yin.

Bajada de defensas (sistema inmunitario): Tomar Uña de Gato, porque además de reforzar la respuesta inmunitaria, frena el avance de las células cancerosas. También cúrcuma en infusión. Setas shiitake, maitake y reishi. El llantén en infusión. Tomar baños de sol en la franja horaria adecuada, durante 1 hora diariamente.

Tos seca: El té de Lotus nos permite expectorar. Se recomienda tomarlo por la mañana y por la noche antes de dormir. Se puede añadir unas gotas de tamari, o una umeboshi, o una cucharadita (tamaño café) de tekka.

Insomnio: Antes de acostarse masticar 1 cucharada de gomasio 100 veces. También el kuzu antes de acostarnos nos puede ayudar.

¿Habéis probado alguno de estos consejos para mitigar los síntomas?

ALGAS DE AGUA DULCE

publicación 15 dic

ALGAS DE AGUA DULCE:

Las microalgas, como la Chlorella y la Espirulina son algas de agua dulce, son reconstructoras y muy limpiadoras y purificadoras debido a su contenido en clorofila. Las verduras de la tierra se están empobreciendo debido a la explotación intensiva.

Alga Chlorella: La Chlorella es un alga verde unicelular. Es el alimento con mayor porcentaje de clorofila del planeta y uno de los alimentos más completos. Su principal propiedad es su poder de desintoxicación del hígado, los intestinos y la sangre. Acelera la eliminación de los metales pesados.

Composición del alga Chlorella:

45% de proteínas, 20% de grasa, 20% de carbohidratos, 5% de fibra y 10% de minerales y vitaminas.

Otros beneficios para la salud de la Chlorella:

-Reparación de los tejidos nerviosos

-Refuerza el sistema inmunológico

-Mejora la digestión

-Promueve los niveles de pH en el intestino

-Mejora la capacidad cognitiva

-Mejora el nivel de energía

-Normaliza el azúcar en sangre y la presión arterial

-Es rica en vitamina B12

-Para el cáncer de hígado. Un estudio del 2009 descubrió que la Chlorella desencadena la muerte celular (Apoptosis) en las células cancerígenas del hígado (más información en la web de Green Med Info).

Alga Espirulina: Su nombre significa espiral pequeña. Fue utilizada como alimento por tribus de África, en tiempos de malas cosechas y por los Aztecas como alimento básico.

La Espirulina contiene:

-50 a 70% de proteína (la carne contiene de 18 a 22%) con un coeficiente de digestibilidad del 95%, con 22 aminoácidos, 8 esenciales.

-Vitamina B12, E (3 veces más que el germen de trigo) y F (Ácido Gama-Linolénico)

-Grasas: Ácidos Grasos Poliinsaturados.

Propiedades de la Espirulina

Estimula el sistema inmunitario para un efecto preventivo del cáncer. Es energética, retrasa el envejecimiento celular, reduce la fragilidad capilar, refuerza el hígado y páncreas, regula el nivel de glucosa, etc.

Las algas verdes son la mayor fuente de clorofila, por encima de las espinacas y las acelgas.