ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA Y CÁNCER -1ª PARTE-

Blog 9 Febrer

La mayoría de la población desconoce la Macrobiótica porque hasta ahora la medicina oficial no admite que los alimentos puedan curar, y además altera los intereses económicos de las grandes multinacionales farmacéuticas y alimentarias.

La alimentación macrobiótica, por sus resultados frente a esta enfermedad, merece tener un lugar importante por distintas razones:

1)Tiene un valor preventivo importante debido al equilibrio yin-yang que comporta. Hay más probabilidades de contraer esta enfermedad en los vegetarianos por ser la suya una alimentación bastante yin.

2)No comporta ningún riesgo ni carencia.

3)Es curativa en una proporción significativa entre los que siguen sus pautas. Ha tenido y tiene muchos éxitos curativos.

4)Respeta las células sanas, reforzando la capacidad del organismo porque lo depura, lo alcaliniza, le da energía y lo revitaliza para que se regenere.

Sin embargo, no siempre es eficaz. Hay fracasos porque cada enfermo es diferente y conlleva sus propias circunstancias. Desde mi particular punto de vista, la alimentación tendría que considerarse la primera medicina (sin olvidar otros factores como despertar la conciencia, los conflictos psico-emocionales, la contaminación y el estilo de vida).

ELEMENTOS BÁSICOS PARA UNA DIETA EQUILIBRADA PREVENTIVA

Como guía, la proporción de los alimentos se recomienda que sea: 40% cereales integrales, 30% verduras, 15% proteínas vegetales o pescado, 10% algas, 3% fermentos y 2% semillas; pero siempre variables según las circunstancias particulares.

Beber agua una hora antes de comer para que las enzimas trabajen adecuadamente y beber una taza de té después de las comidas.

HIDRATOS DE CARBONO COMPLEJOS

Un proverbio japonés dice: “Comer granos sin sus pieles hace que la gente se vuelva pobre (en cuerpo y espíritu) y le falte abrigo (protección contra el frío y la enfermedad).

Los mejores alimentos no son los que están en los extremos (yin o yang), no son los que estresan nuestro cuerpo ni nuestra mente, sino que forman un eje, alrededor del cual otros pueden hacer de complemento. Son los carbohidratos complejos y los encontramos en las dietas tradicionales de todo el mundo, están representados por los granos y las verduras, que son los más utilizados.

Es preferible consumir los hidratos de carbono en forma de glucosa polisacárida, tal y como se encuentra en los cereales integrales en grano, verduras y legumbres, porque no producen altibajos en los niveles de glucosa en sangre, mientras evitamos la glucosa monosacárida o disacáridos del azúcar blanco o integral y el de la fructosa de la fruta, miel y lácteos, que desequilibran dichos niveles.

El cerebro es muy sensible a los alimentos. Un cerebro con hipoglucemias o con desequilibrios en los niveles de glucosa en sangre, con excesos de proteína animal o de sal, estará “apagado o fuera de cobertura” y desperdiciará mucha información fluida y rápida. Alimentarse con arroz integral como base es el cimiento que permite una buena función cerebral.

Los cereales integrales son el principal alimento del hombre. Contienen la semilla y el fruto. Son la base de la dieta. Hicieron posible el inicio evolutivo del hombre, no sólo alimentan el cuerpo físico y el de la energía vital, sino que también alimentan el vehículo emocional, el mental, la voluntad y la intuición. El cereal transforma al hombre porque expande su pensamiento analítico y su conciencia. La sal nos proporciona el pensamiento sintético, basado en el sentido común.

Los cereales integrales contienen todas las substancias nutritivas que necesita nuestro cuerpo en cantidades equilibradas: hidratos de carbono, proteínas, grasas, minerales, vitaminas y fibra. La proporción de hidratos de carbono y proteínas de los cereales integrales es la misma que se encuentra en la leche materna. Por tanto, es el alimento de continuación de la leche: mucho carbohidrato y poca proteína.

Los cereales integrales son el alimento más completo, son una fuente de energía concentrada y muy equilibrada. Son mucho más energéticos que la verdura y la fruta, y nos aportan la fibra vegetal necesaria.

La forma redondeada de los cereales es su esencia y energía. Si los cortamos en copos u otras formas como el bulgur, cuscus,… pierden estos atributos.

Su energía nos proporciona inspiración, capacidad mental, de trabajo físico, de concentración, más resistencia, etc. Para aprovechar toda su energía es necesario que estén bien cocidos, lo mismo ocurre con las legumbres.

El cereal integral se equilibra con la verdura, que es más yin. Cuando nos enfrentamos a una enfermedad yin, como el cáncer, empezaremos solo con el cereal integral.

El cereal integral ha sido el alimento básico de todas las grandes civilizaciones de la historia: la cebada y el trigo en la antigua Grecia y Roma; el arroz en China; y el mijo y la cebada en Egipto; la quinoa en el Imperio Inca, etc. El origen del mijo se encuentra en África, y después viajó hasta la India, desde donde se expandió a todo el mundo.

De entre los cereales, el más nutritivo y equilibrado (yin-yang) es el arroz integral, que es el alimento principal de la mitad de la humanidad.

No son aconsejables los cereales actuales como el trigo, el maíz, la cebada, la avena, el centeno, porque están mutados, incompletos y envejecidos. Debe excluirse también el kamut, no es trigo ancestral, ya que sus cromosomas se han doblado. La espelta se tolera cuando es la auténtica.

Son aconsejables los cereales antiguos, salvajes, integrales, cocidos a menos de 110ºC, consumidos al poco tiempo de cocinarlos. Entre ellos se encuentra el arroz, porque ha conservado su forma salvaje prehistórica. No acepta la mutación y vuelve a su estado primitivo. El mijo y el trigo sarraceno son muy recomendables porque son los únicos generadores de alcalinidad.

Cereales sin gluten: arroz, mijo, trigo sarraceno. El amaranto y la quinoa no son cereales, son semillas. Tampoco contienen gluten. No es recomendable el maíz porque es demasiado graso y casi todo el que comemos es transgénico.

VERDURAS

Las verduras nos ayudan a neutralizar el exceso de acidez de la sangre, porque son alcalinas.

La mejor manera de obtener vitaminas es a través de las verduras cocinadas sin agua (utensilios de acero inoxidable con titanio) o al vapor o al wok con cocción muy rápida, entre 3 y 4 minutos. Las cocciones cortas y sin sobrepasar los 100º permiten que se conserven el 80% al 90% de las vitaminas. Las verduras son también una buena fuente de fibra. Cuando las cocinamos conviene que no pierdan su color. Las verduras de color verde y las amarillo-naranja son precursoras de la vitamina A. Entre ellas destacamos las verdes, como: hojas de col rizada, brócoli, perejil, hojas de berros, las hojas de los nabos, de la mostaza, y las del diente de león y las verduras de color amarillo-naranja como la zanahoria y la calabaza.

Brócoli: Hay estudios científicos que relacionan el consumo de brócoli con la prevención y curación del cáncer. Esto es debido a sus fitoquímicos, a su gran contenido en betacarotenos y en sustancias sulfuradas. Para aumentar sus cualidades, lo cocinaremos junto a la zanahoria y la cebolla, porque tienen componentes complementarios.

El brócoli está indicado en la prevención del cáncer de mama, pulmón, estómago, colon y piel, en la segunda fase de la curación del cáncer a través de la macrobiótica. La mejor forma de cocinarlo es sin agua, con su propio vapor de agua o, con poca agua, al vapor, porque conservará mejor su aporte en vitamina C y ácido fólico. Beberemos esta agua de cocción. En el tronco es donde hay más calcio.

La zanahoria es una raíz que posee 217 fitoquímicos conocidos y muchas vitaminas y minerales. Es digestiva y antianémica. Es el alimento más rico en betacarotenos, precursores de la vitamina A, poderoso antioxidante que previene el cáncer y mejora la salud de la piel. Es alcalinizante. Las propiedades antimutagénicas y antitumorales de los betacarotenos y otros fitoquímicos que posee, como las cumarinas, la quercetina o los terpenos, la hacen eficaz, sobre todo en la prevención del cáncer de vejiga, laringe, esófago, estómago, colorectal y de próstata.

Calabaza: Contiene dosis importantes de antioxidantes, vitamina A, C y E. La crema de calabaza se usa para recuperarse de una gastroenteritis debido al elevadísimo aporte en vitamina A. Junto con la zanahoria son los vegetales con más betacarotenos.

La calabaza es la verdura más indicada para la diabetes.

Cebolla: La cebolla, junto con un poco de comino, facilita la digestión de las legumbres. Las cebollas moradas son mucho más recomendables por un doble motivo: además de contener quercetina (pigmento que activa la circulación), aportan antocianinas, pigmento que es 50 veces más activo que la vitamina E y 20 veces más potente que la vitamina C. También son antiinflamatorias y ayudan a prevenir y frenar las cataratas.

 

¿Conocéis a alguien que haya superado enfermedades graves gracias a la alimentación?

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9 comentarios en “ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA Y CÁNCER -1ª PARTE-

  1. Me gusto muchisimo el articulo.tratare de ponerlo en practica solo que sino tomo leche no me afecta pero soy quesera y no se como hare para dejarlo!me gustaria saber x que los productos lacteos hacen mal!

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    • Me alegro que te haya gustado el artículo. Los lácteos no nos convienen porque acidifican la sangre y perdemos minerales alcalinos. Además, tienen una proteína llamada caseína que se adhiere a las paredes de los intestinos, formando una película que impide la correcta absorción de los nutrientes.

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  2. Hola Angels;
    Tengo 40 años estoy diagnosticada de Fibromialgia y SFC desde hace 14. Los inicios fueron muy, muy duros, pero conforme fueron pasando los años me fui acostumbrando a los dolores y todos los malestares que conlleva esta enfermedad. Me resigné a vivir en mis limitaciónes en un primer momento, pero era difícil superarme cada día, cada pequeña cosa se me hacía un mundo. No soportaba reconocer que tenía una enfermedad, pero si,un problema con el que tenía que acostumbrarme a vivir. Hace dos años, por problemas de salud de mi madre, decidimos cambiar nuestra alimentación…yo pensaba en esos momentos que yo estaba ayudando a mi madre, pero con el paso de los meses me dí cuenta que yo me encontraba mucho mejor, tengo más vitalidad, más energía, voy al servicio con regularidad cosa que antes era un trauma..es increible!!. Creo que la clave es tomar conciencia, tomar conciencia de que algo estamos haciendo mal y que tenemos cambiar. Yo siempre pongo el mismo ejemplo al que me pregunta porqué me alimento de esta manera- macrobiótica, energética, saludable diría yo- Si sabes que gasolina necesita tu coche? porqué no te preocupas de saber que necesita tu cuerpo para no estropear tu motor?.
    No es complicado, solo es empezar, cambiar nuestros hábitos y sobre todo alimentos ecológicos!! Esos productos que les llamamos ecológicos, en la época de mis abuelos se les llamaba comida,ahora a cualquier cosa que venden le llaman comida…Tomar conciencia!!
    Un abrazo y muchas gracias

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    • Muchas gracias por tus palabras, me alegro que te gustara el artículo.
      En cuanto a la zanahoria, el tiempo de cocción variará en función de su tamaño y de cómo la cortes. Si se trata de láminas muy finas con 2-3 minutos será suficiente. Es importante que estén al dente para que no pierdan sus propiedades.

      Saludos!

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  3. Grcias Ángels por recordarme que e de volver al camino de la macrobiotica para de nuevo recuperar la salud. Yo tuve fibromialgia y con la macrobiotica y cambiando la forma de pesar se me curo, pero con los problemas de estar sin trabajo muchos años y la falta de medios fui dejando de comprar muchos de los cereales y otros alimentos que son necesarios para nuestra salud. Si que no tengo fibromialgia pero si mi energia muy baja y un peso por debajo de lo normal,peso poco más de 43 kilos y eso lo llevo mal Mi complejo de estar tan delgada es grande. Por mucho que cada mañana al mirarme al espejo me diga ME AMO Y ME ACEPTO TAL COMO SOY EN ESTE MOMENTO, en el fondo se que no es asi. Por eso pedi tu amistad y sin decirlo tu ayuda.Gracias otra vez Un abrazo.

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    • Hola Felicidad,

      Con el tiempo nos vamos relajando, sobre todo si te encuentras bien y la situación en la que te encuentras no te permite comprar toda la alimentación. De todos modos, como tú ya sabes, la macrobiótica funciona muy bien y te animo a que vuelvas a ella pero sintetizando mucho lo que compras. Por ejemplo, dar prioridad a: cereal integral ecológico (arroz integral, mijo, sarraceno,…) -lo puedes comprar a granel que es más económico-, verduras ecológicas y legumbres. Si eres de Barcelona hay varias tiendas que venden a granel.
      En cuanto al peso que tienes, en este momento creo que es más importante estar sano, tanto físicamente, como psico-emocionalmente. Si quieres escríbeme un mail privado e intentaré darte más información.

      Un abrazo,

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